Mi abuelo, hasta sus últimos días y a pesar de sus múltiples dolencias, presumía de su virilidad mientras mi abuela se ruborizaba... ¡¡Calla Pedro!! ... Le decía.
Nos hacía reir mucho con eso y mi padre (su yerno) disfrutaba sonsacándole detalles. Para él todo comenzaba con una buena comida donde no podía faltar su afrodisíaco favorito... la hierbabuena.
Muchas veces me acuerdo de esta anecdota tan repetitiva en la casa de mis abuelos y creo tener las claves que hacían feliz a mi abuelo.
Lo primero que hay que tener claro es que el mejor afrodisíaco es el pensamiento, los sexólogos dicen que el mas importante órgano sexual es el cerebro, ese que se nos llena de fantasías, y nos permite volar en las alas de Eros.
Claves:
1. Un sentido del humor extraordinario con capacidad, incluso, de reirnos de nuestras propias dolencias.
2. Cualquier acontecimiento es motivo de fiesta y alegría y merece una comida especial.
3. Los platos deben ser presentados con gran carga de aromas y coloridos (son una clara invitación al placer).
4. La mezcla de dulce y salado convierte un plato en exótico.
5. Compartir es indispensable
Los bocados presentados en cucharillas se han convertido, para mí, en un indispensable. Por un lado porque nos libra del pan dañino para celíacos y por otro lado porque no le resta sabor a los ingredientes.
Y aquí teneis estos bocados afrodisíacos: La base es una mermelada de albaricoque con un toquecito de crema de módena, luego tiene un trocito de rulo de cabra, a continuación unas virutas de jamón serrano y rematamos con unas hojitas de hierbabuena (la indispensable).
Para que este bocado afrodisíaco esté completo se debe tomar con un buen vino y una buena compañía.
Este mes Mónica, de
Tentaciones para todos, es la anfitriona del HEMC #46, y ha propuesto como tema "Delicias para fiestas". Creo que esta propuesta puede gustarle para su recopilación.
Espero que os guste.... y lo disfruteis. Lourdes.