Presentación

Cocinar sin gluten es muy fácil y, además, mas sano porque obliga a leer las etiquetas de todos los productos y darse cuenta de la cantidad de aditivos desconocidos que comemos. El paladar tambien lo agradece cuando, por ejemplo, usamos tomate frito hecho en casa... ummm. Haced la prueba... hay sabores que los habíamos olvidado.

Quiero, además, desde aquí, animar a todos los Restaurantes a que incluyan en sus cartas esta opción y que ningún celíaco limite su vida a comer ensaladas y carnes y pescados a la plancha.

Y, sobre todo, no desanimeis. Tenemos las puertas cerradas a algunas harinas pero se nos han abierto a otras muchas y con propiedades muy atractivas.

jueves 26 de noviembre de 2009

7 Años


Hicimos su tarta:



Accedimos a cumplir su sueño:


Como pasa el tiempo.

domingo 22 de noviembre de 2009

Bizcocho tuneado

Mi ciberamiga Hannah quiere un bizcocho tuneado. Un bizcocho que sea como el que hacemos siempre cuya receta nos sabemos de memoria y no andamos haciendo mayores peripecias que batirlo todo junto y ¡ya está!. Ya sabreis que hablo de la receta del yogur.. y hay quien dice que para acordarse de ella hay que pensar en 1, 2, 3... O sea... 1 yogurt, 1 medida de aceite, 2 medidas de azúcar, 3 medidas de harina y 3 huevos... ¡ojo!.. El sobrecito de levadura que no se olvide. (Al final os cuento detalles a tener en cuenta para que el bizcocho sea sin gluten)

Pues como decía, que quiere un bizcocho normalito pero tuneado de alguna manera para que ¡¡parezca algo!!... ¿Y si lo envuelvo de regalo?





Paso a relatar como hice los lazos. Utilicé las nubes de Miguelañez, que, por fín, señalan en sus bolsas que son sin gluten.
En un bol puse 200 gr. de nubes y pulvericé un poquito con agua.
Lo metí en el microondas y cada 30 sg. removía. Ví que se ablandaban enseguida así que no usé la potencia máxima del microondas sino un poco mas de media potencia. En apenas 3 m. tenía una especie de puré denso como el que veis en la foto.
Lo mezclé con paciencia con 200 gr. de azúcar glassé y formé una bola.
Envolví con papel film y dejé reposar un par de horas.
Luego es cuestión de estirar.. cortar... colocar en la tarta haciendo lazos....
Lo malo de la receta... pues que todo el mundo quiere meter mano. Sí... estos lazos están mas manoseados que los libros viejos de una biblioteca..... porque mis hijos encontraron tan divertido el tema que no pude evitar su intromisión en el tuneado.

Hay detalles que conviene detallar del bizcocho sin gluten:
Las 3 medidas de harina que indicaba arriba pueden ser (según mis pruebas): Ó 3 medidas de maizena, ó 3 medidas de harina de Schär Dolci ó un paquete de 250 gr. de harina de arroz Nomen. Yo me inclino últimamente por la harina de arroz porque el bizcocho dura mas tiempo blandito.
Otro detalle a tener en cuenta es que si pensais rellenar el bizcocho debeis utilizar una cucharadita pequeña de goma xantana. De esta manera, al cortar el bizcocho por la mitad, no se desmenuzará nada de nada.
¡Ah!.. Se me olvidaba... Ojito con las levaduras... que no son todas aptas ¿de acuerdo? Yo utilizo la de Hacendado de venta en Mercadona.

Y falta que os cuente de donde saqué las estrellitas que veis en el bizcocho. Son de Vahiné. Los escribí y me contestaron rápida y amablemente. Ellos cumplen con la normativa de etiquetado y avisan en sus envases de los posibles alérgenos. La verdad es que tienen pocas cosas aptas para celíacos pero algunas si lo son como por ejemplo estas estrellitas.

Espero que os guste.


viernes 20 de noviembre de 2009

LEY DE MÍNIMOS

La charla sobre alimentación en los escolares, en la que estuve ayer, estuvo muy interesante. Y, me imagino que como en todo, hubo momentos muy buenos y otros no tanto… ó que no me gustaron.

Mi abuelo decía que para conseguir algo hay que tener la razón, saberla pedir y que te la quieran dar. Creo que cumplí con los tres puntos, incluso en el que creía más difícil que es saberla pedir porque tuve un día muy elocuente y no necesité leer ni apoyarme en ningún documento para defender eficazmente nuestra problemática. Pero… estamos en el complicado siglo XXI y hay que añadir otro punto al proverbio de mi abuelo porque no sólo te tienen que dar la razón sino que deben estar dispuestos a colaborar y… molestarse.

Aunque os cueste creerlo. El Gobierno está preocupado por lo que considera una pandemia de la obesidad infantil y ha instado a las empresas de caterings de los colegios a poner remedio a este problema. ¿Pandemia? Sí.. sí.. lo que leeis. El crecimiento de la obesidad infantil es potencial.

En este punto defendí que no entendía que el Gobierno se preocupara mas ante un problema con crecimiento potencial cuando tenemos entre manos un problema mayor que es la celiaquía cuyo crecimiento es exponencial. Cosa facilmente entendible porque, ahora mismo están diagnosticados 1 de cada 100 personas, y sólo representan la punta del iceberg. Los celíacos parecen menos pero en un futuro será el problema mayoritario. (En el gráfico la linea roja representa crecimiento lineal, la linea azul la potencial y la verde exponencial)

Entendieron este argumento pero lo que está claro es que se mueven según las normativas que promulga el Gobierno.
Aún así, consideran que estamos muy bien representados y que la Asociación de Celíacos de Madrid está muy encima de ellos. De hecho han logrado que el celíaco tenga algo mas de consideración en los colegios porque les han hecho entender que es una
limitación mucho mas amplia que cualquier alergia y, además, no tienen cura.

Expuse que era necesario hacer atractivos los platos de los pequeños con colores y olores y de esa manera solucionarían muchos problemas. Además, si el principal problema es el de la obesidad y nos tenemos que ceñir a él yo propongo acercar la dieta de los demás niños a la de los celíacos y comprobarían como de esa manera bajaría la obesidad tan temida. Recordándoles que la obesidad, salvo por problemas muy concretos, es una elección ya que una persona puede decidir y poner remedio a su peso… a la celiaquía NO.

Me explicaron que, hoy por hoy, no tienen mas remedio que funcionar con la Ley de mínimos. Tienen demasiadas cocineras y ayudantas, unas con conocimiento en celiaquía y otras no, y tienen muchas alergias diferentes en un comedor. La Ley de mínimos es que si tienen helado ó croquetas ó jamón York (como ejemplos) No se lo darán a ninguno de los alérgicos ni intolerantes que tienen en el comedor para no correr riesgos con ninguno de ellos. Vamos que mi hija tiene que asumir su celiaquía y las demás alergias… jamás le rebozarán un filete con huevo y maizena porque.. ¿y el alérgico al huevo? Es un sistema con el que todos están conformes y nadie protesta porque, ante todo, se vela por los mínimos riesgos.
Son cosas que oyes y tienes que saber mantener la templanza.. aunque creo que en ese momento se me cayó el boli y respiré.
Sabía que vendría el momento ese de que… nadie se queja y yo debo estar tranquila en el asunto.
Es el momento en el que expuse que había lanzado la problemática en mi blog y había recibido un gran número de mails mostrando disconformidad en el tema.. ¿cómo era posible?
Y es el momento también en el que el Jefe de zona de Scolarest decide echar una mano a la Nutricionista (quién en todo momento se mostró solidaria) y, argumentando falta de tiempo, decide cortar la trayectoria de la charla para dar paso a otras preocupaciones de otras madres. Contesté que también estaba preparada para este corte y que en este momento les hacía entrega de un documento donde se relacionaban todas nuestras quejas y todas nuestras sugerencias y peticiones.

Comprendí y, por supuesto, respeté el paso a las preguntas de otras madres pero tuve que aguantar preguntas como: mi hija no me come.. mi hija no bebe agua… al mio no le gustan las verduras…Lo siento pero...cualquiera que tenga un problema serio con la alimentación comprenderá que para nosotros sean tontas esas preguntas.

Al final del encuentro tuve una charla privada con la Nutricionista mucho mas cercana y menos tensa quizás. Ella comprendía nuestra problemática porque tenía amigas con hijos celíacos que la habían hablado mucho del tema pero al final… todo funciona según normativas.

Mi sensación es la de que, los celíacos estamos secuestrados en el Alakrane y, nadie va a pagar rescate por nosotros.

lunes 16 de noviembre de 2009

¿Me ilumináis?



Hasta ahora, sólo he publicado recetas pero, gracias a ello, he conocido gente maravillosa, inteligente, con arranque y, alguna vez, tenía que animarme a contaros otro tipo de cosas. No me canso de decir que sobre todo, aquí en este mundillo, aprendo.

Ahora os pido una ayudita... vosotros que lleváis mas tiempo en la "guerra" contra el gluten ó no... pero que tenéis tablas en el asunto de envidiar.

Hoy he recibido una nota del cole que dice: El jueves, el servicio de Nutrición y dietética de Scolarest, hablará sobre la
importancia de una alimentación equilibrada, los hábitos alimentarios de los escolares y cómo ha de ser su dieta en el colegio y en casa.

Tengo mucho que decir pero las ideas se me agolpan en la cabeza y no sé si podré ó sabré exponer nuestra problemática en una charla general.

Lo que sí sé es que tratarán el problema de la obesidad infantil y eso me da rabia porque a mi niña la tienen todo el año con los filetitos a la plancha... ¡que todavía no se han dignado a rebozarle ninguno en los 5 años que lleva en el colegio!

Han tenido errores en alguna ocasión.

En los días especiales... se han olvidado de ella... Si hay tarta.. ella yogur.. si hay roscón de reyes... ella yogur... si hay chocolatada.. ella yogur.
Y si algún día se queda con hambre.. un vasito de leche después de comer y arreglado.

Todo esto lo he hablado un montón de veces... con la directora.. con la dietista.. con la cocinera... con la monitora... con la profe... Y todas rematan igual..¡¡no te preocupes!!.

Creo que puede ser mi momento... pero sólo si lo hago bien.... sólo si salgo airosa. Así que, por favor, decidme que yo apunto.